Es una gran pena que el hombre piense que es el ser superior de la naturaleza y se toma el derecho de destruirla sin ninguna consideración, sin recapacitar que sus acciones traerán consecuencias muy funestas. Hay que recordar que la naturaleza es inteligente y que podría desquitarse despiadadamente para enseñarle al ser humano que a ella no podrá superarla.”
